El Síndrome del “Y que se sale y que se vuelve mejor”

Creo que los malos trabajos (y los malos jefes, para el caso) son equivalentes a estar en una relación tormentosa. ¿No has visto como ciertas niñas (o niños también) cuando están (o estamos…doooing) emparejadas con un novio nefasto no brillamos? Somos como grises y apagadas ¿cierto? Hasta nos vemos mal, como desarregladas. No hay un para que. Las ves entrar en la fiesta y no las notas. Y de repente, cuando el susodicho nos deja (o mejor aun, lo dejamos) de repente cobramos otro color, empezamos a relucir, resplandecer y viene la típica pregunta que nos esponja cual pavorreal: ¿Qué te hiciste? Pues me deshice de 80kgs de carga en la espalda (o 65 si era medio flaquito…)

E igual cuando estás en un mal trabajo. O tienes al peor jefe del universo. Estás tan triste y atormentado en tu mundo Godínez, que no trabajas bien, no creas, no innovas, solo sigues y tratas de sobrevivir, en lo que te llega algo más.

He visto varios casos en mi carrera. El más reciente en la empresa anterior a la que estoy ahora. Donde teníamos un jefe terrible. Además de todo era el dueño. Quien pensaba que un Director lo que tendría que estar haciendo a las 3pm es tomándose el café con sus amigos en vez de estar en la oficina. Porque para eso están los empleados. Para trabajarle a él  (no te miento, es cita textual, Oops!). Porque nos estaba haciendo un favor al emplearnos. Esto del favor tampoco es inventado ni es exageración mía. Lo dijo. Literal: que como era posible que nos quejáramos que no nos pagaba a tiempo (porque no lo hacía) si él nos estaba dando un trabajo y éramos tan buenos para nada que más bien le deberíamos de agradecer que teníamos un salario. Para que te des una idea de lo malo que era, cuando le dije que estaba cansada de la empresa, alegando que me quería cambiar de industria (un “no eres tú, soy yo” mentira piadosa laboral) me dijo con toda tranquilidad, ¿pero a qué cosa te vas a dedicar, si no has brillado en nada aquí? Doble Ooooops! Bueno, aun ahora después de años lo escribo y se me revuelve de nuevo el hígado…

En fin, este jefe tan malo, como es de esperarse, se peleó con la mitad de sus empleados y les dijo inútiles a todos. Nadie estaba a su altura y todos éramos bastante mediocres a su parecer.  Lo curioso es que después de salir de ahí, muchos de mis ex compañeros de trabajo encontraron o fundaron negocios con los que sí están brillando. El Gerente de Ventas cuando fue despedido se convirtió en Director General de una compañía. Una ejecutiva después de ser echada encontró su vocación como una exitosa bloguera de viajes. Otro montó su propia empresa de marketing BTL.

Ninguno de ellos (de nosotros, más bien) se sentía a sus anchas en esta empresa. No había dirección, ni impulso a las ideas ni respeto por la integridad. Así es muy difícil que como empleados quisiéramos brillar y aportar algo.

En aquél momento (como hasta la fecha lo sigo haciendo) obvio me preguntaba yo a qué me gustaría dedicarme de por vida, pero al estar en aquella empresa no podía visualizar en qué era buena. Si hubiera yo hecho una lista de cosas en las que destaco y en las que no, creo que hubieran habido más puntos negativos. ¿Era mi culpa? Quizás no del todo. Simplemente me hallaba en un lugar oscuro y triste de mi carrera profesional y no podía verme realmente bien.

Como con los novios, no es que seas una mala novia siempre. Quizás solo fuiste mala con uno en particular. Y el resto del tiempo eres espectacular. Posiblemente sólo fuiste una celosa desquiciada con aquél novio que te fue infiel mil veces. Pero con el resto de los hombres has sido bastante racional. O ese novio tan terrible que tuviste, quizás 5 años después maduró y se volvió el maravilloso marido de alguien con quien congeniaba mejor.

¿Qué crees que sea esto? ¿Una obra de arte? ¿Mosaicos? ¿Un performance avant-garde? Pues no, son pedazos de botellas de vino. En su estado original no son nada espectacular. Una botella es puramente funcional. Pero aquí supieron ver mas allá y descubrir belleza y potencial, en donde no lo había antes

El ejercicio lo he hecho de nuevo ahora, 2 años después y me sorprende descubrir que mi lista de cosas que me gustan & soy buena haciendo es más larga que la negativa. ¿Es que hace 2 años era una inútil y ya me volví mejor persona? No creo. Es sólo que ahora estoy en otro ambiente, otra compañía, otro jefe, otro estado de ánimo, que en conjunto me han ayudado a ver los aspectos positivos de mi valor como profesional. Creo que todos somos iguales. Depende de la energía que traigamos, crearemos la lista más larga, la positiva o la negativa.  No es que seas súper bueno o seas súper malo. Todo depende de tu ambiente, de quien estás rodeado, lo que tienes la libertad de hacer, tu jefe, tus compañeros y demás etcéteras.

No somos personas definidas, somos maleables, flexibles, mejorables y “empeorables”. Dependemos de nuestras circunstancias, de las personas, de los momentos, de cómo dormimos ese día y de mil cosas más. Me parece curioso cuando escucho a alguien decir “es que yo no soy buena en esto”. ¿Y si fuera que no eres buena sólo hoy? ¿O sólo este mes? Quizás al año siguiente te vuelvas buena. Y no soy de las partidarias de “si quieres, puedes” porque no, no siempre es así. Pero sí creo en el eterno cambio, en la evolución constante, y en que como te ves ahora, seguramente no te verás en 2 años, cuando tus escenarios cambien, no sé, cuando te cambies de trabajo o de novio….

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